La iluminación: el camino hacia las ciudades inteligentes

Miércoles, 20 Febrero, 2019

La sociedad urbana actual avanza vertiginosamente hacia entornos más complejos pero también más habitables gracias a los servicios impulsados por las nuevas tecnologías.

En una ciudad avanzada actual, la comunicación y el tratamiento de los datos son claves a la hora de proporcionar esos servicios de calidad, medioambientalmente sostenibles y orientados a satisfacer las necesidades del ciudadano.

El enfoque a este respecto por parte de los gestores municipales, a la hora de diseñar actuaciones de mejora de dichos servicios, debería ser lo más amplio posible ya que la interrelación de servicios urbanos es cada vez más estrecha y por tanto las decisiones tienen impacto y condicionan servicios tradicionalmente no relacionados entre sí. Por ejemplo el servicio de alumbrado con el servicio de aguas, trafico, gestión medioambiental o parques y jardines. Las actuaciones en cada uno de ellos pueden  tener un impacto o condicionar a los demás. 

Así pues, un ciudadano de un municipio dotado de infraestructuras conectadas verá reflejadas en su vida diaria las mejoras que ellas conllevan, tanto de manera directa en la mejora cualitativa de los servicios recibidos, como en el impacto cuantitativo que estos tienen en las arcas municipales. 

La iluminación en general y el alumbrado público en particular, como infraestructura ya existente e imprescindible de la ciudad, juega un papel muy importante como infraestructura física de soporte no solo para dar luz sino también como plataforma necesaria para el funcionamiento óptimo de otros muchos servicios.

Este aproximación dual es válida para cualquier mejora de la instalación de alumbrado que se realice y los resultados vendrán determinados por el valor y buen desarrollo del proyecto técnico y comercial del mismo.

 

Para ello hay que fijarse en los siguientes factores:

 

  1. Planificación y determinación de objetivos

Es el principio y cimiento de todo lo que, para bien o mal, sucederá después. Los responsables y técnicos municipales deben hacer un correcto diagnóstico de la situación de los servicios e infraestructuras actuales tanto desde el punto de visto técnico como económico, coste de mantenimiento y explotación,  así como de la calidad del servicio proporcionado.

Este análisis es clave para que puedan determinarse después cuales son los objetivos a alcanzar con la actuación y  el orden de prioridad de los mismos.

Los factores más habitualmente tenidos en cuenta son: el ahorro energético y económico, la mejora de la iluminación, la optimización de costes de explotación, la  mejora medioambiental o el modelo de ciudad y servicios deseado.

En este punto hay que decidir fundamentalmente  si se quiere solamente mejorar el alumbrado, en sus diferentes propuestas de  valor añadido y mejora de servicio, o dar un paso más.

Una simple renovación de luminarias con tecnología LED, que posea origen y prestaciones contrastadas,  nos puede mejorar las prestaciones lumínicas existentes consiguiendo a su vez más de 50% de ahorro energético sobre las tecnologías convencionales precedentes basadas en lámparas de descarga.

Si añadimos regulación de intensidad por horas y zonas, mediante la elección de luminarias programables particularizadas a cada ubicación, podemos alcanzar fácilmente ahorros superiores al 70%.

Finalmente si incluimos sistemas de gestión podemos racionalizar la iluminación a la cambiante demanda alcanzando niveles  superiores al 80% de ahorro energético respecto a la situación anterior y, lo que es más importante, nos dotamos de una herramienta  para adaptar ya actualizar nuestra instalación de una manera fácil y flexible a cada necesidad que se produzca en el futuro a la vez que optimizamos su operación y mantenimiento de forma extraordinaria. En este último caso el beneficio está en gran medida relacionado con la mejora de la experiencia de usuario del mismo.

 

2. Ingeniería, elección tecnológica y desarrollo del proyecto técnico y administrativo

Una vez determinados los objetivos cuantitativos y cualitativos a alcanzar, es el momento de buscar la tecnología y proveedores que puedan llevarla a cabo. Este proceso no es sencillo ya que las opciones son muchas. Los profesionales acreditados, la normativa existente así como las recomendaciones de organismos independientes, IDAE, ANFALUM o CEI en el caso de la iluminación,  pueden y deben ayudar a escoger las opciones  tecnológicas potencialmente más adecuadas en cada proyecto.

En todo caso, requerir el uso de materiales y productos que posean certificación europea así como de sistemas y redes de comunicaciones inalámbricas basadas en protocolos basados en estándares abiertos, alineados con la integración de sistemas dentro del ecosistema IoT (Internet of Things) y con gestión en nube, son garantía de fiabilidad y permanencia en el tiempo.

 

3. Ejecución de las actuaciones

La ejecución de las actuaciones, obras, suministro de material y despliegue de los equipos y sistemas dependerá en gran medida de los dos pasos anteriores. Aspecto fundamental ya que existe el riesgo cierto de afrontar problemas inesperados durante el despliegue de los proyectos y que solamente profesionales acreditados y proyectos solventemente redactados son capaces de afrontar con garantías.

 

4. Operación y explotación de la instalación

Es uno de los puntos que hay que decidir en la fase inicial, una vez analizado el estado de nuestras instalaciones ya que de nada sirve tener una instalación modelo si no se sabe usar o explotar adecuadamente.

Aquí podemos hacer hincapié en el modelo de negocio asociado que puede ser la explotación por parte de servicios municipales propios, a través de contratas o concesiones  a empresas de servicios tales como ESEs. Todos ellos perfectamente válidos y para los cuales, la existencia de un sistema de gestión mejora la operación de la infraestructura a la vez que optimiza los recursos necesarios para ello.

No hay que olvidar que los datos están adquiriendo un valor fundamental. Por ello es clave el poder tener sistemas capaces de adquirir, transportar y procesar dichos datos de la mejor manera posible.

En resumen, nos movemos hacia un concepto de ciudad donde la luminaria es un nodo de servicios, uno de los cuales es el alumbrado, quizás el fundamental, pero no será el único y tenemos que estar preparados para todo lo nuevo que el alumbrado puede hacer por nosotros hoy, pero también lo que va a poder ofrecernos mañana.

 

 

Arturo Rubio

Business Development Manager – ELT Smart Systems Division

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